Cuando los días se alargan y empiezan a brotar las primeras flores de primavera, la atención en casa se centra, como es natural, en la Semana Santa. Es el momento en el que, tras un invierno sombrío, volvemos a reunirnos para cocinar, reír y disfrutar de la compañía de los demás.
Los grifos de cocina montados en la pared aparecen constantemente en revistas de diseño, exposiciones en salas de exposición y renovaciones de alta gama. Quedan muy bien en las fotografías, crean líneas limpias y sugieren un nivel de intencionalidad que las alternativas montadas en la encimera no alcanzan.